¿Qué material escoger para esconder los cables de la fachada?

En España, los cables colgando y descubiertos en las fachadas de los edificios son un problema continuo, pues afean la estética de las ciudades. El problema se divide en dos. Por un lado encontramos los cables que van desde la fachada de un edificio a otro, por lo que cuelgan por encima de las calles. Por otro lado, están aquellos cables que se aprecian de forma vertical u horizontal sobre la fachada de un mismo edificio. Pero ambos tipos de cables resultan igual de antiestéticos para las ciudades de un país que vive por y para el turismo.

Asimismo, cubrir los cables de una fachada no solo soluciona un problema estético, sino que además son protegidos. Se debe tener en cuenta que el hecho de que no cubrirlos supone que estén expuestos a las diversas situaciones climatológicas. Entre ellas las rachas de viento, la nieve, o la lluvia y la humedad, por ejemplo. Es más, estas dos últimas pueden provocar, además, que los cables se oxiden.

Por tanto, encontramos una potencial necesidad de cubrir y proteger los de las fachadas con canaletas. Estas pueden ser de diversos materiales: existen los recubridores plásticos plásticas, que suelen ser de PVC; y las canaletas metálicas, fabricadas, normalmente, con aluminio. Cada una de ellos presenta unas características concretas, es decir, unas ventajas y unas desventajas.

Características de las canaletas

Con respecto a las canaletas plásticas, aquellas fabricadas con PVC presentan una mayor ligereza, lo cual supone algo tanto positivo, como negativo. Lo positivo es que al ser un material ligero, su colocación resulta muy sencilla. Por el contrario, al ser tan ligero facilita su desprendimiento por una racha de viento, por lo que su resistencia es más baja. Además, al ser el PVC un derivado del plástico y, por tanto, fabricado con petróleo, se complica su reciclaje y se propicia el uso de una materia prima muy contaminante. No obstante, tienen un precio más bajo y resisten a arañados y daños mecánicos, por lo que este tipo de canaletas podrán ser colocadas cerca de árboles sin temor a que sean rayadas.

Por su parte, las canaletas metálicas fabricadas con aluminio presentan una mayor resistencia y durabilidad. Sus principales características son la ligereza, la maleabilidad y su larga vida, además de su resistencia a la corrosión. Las canaletas de metal son idóneas, principalmente, para las fachadas que reciben mucha luz solar, es decir, allí donde vaya a haber mucha radiación solar y temperaturas extremas. Asimismo, el aluminio es un metal más barato en comparación con otros, por lo que el precio de las canaletas de este material no es tan elevado como el del resto de metálicas. La posibilidad de ser reciclado es otra de las características más llamativas del aluminio, ya que permite ser respetuoso con el medio ambiente y, gracias a su durabilidad, se mejora la eficiencia energética.

Hay diversos materiales para fabricar canaletas, pero estos dos son los más solicitados y recurrentes. Cada uno presenta unas características concretas, pero siempre debemos priorizar la durabilidad como uno de los factores imprescindibles, ya que si hay que cambiar continuamente las canaletas, la inversión monetaria que se realizará no saldrá rentable.